Me relaja pensarte, aunque sea una vez en la noche.
Me motivas a oír el sonido de las teclas de mi computador, me siento distante.
No recuerdo la última vez que hablamos, en realidad, lo agradezco.
Vamos, asume las consecuencias de esto, no me veas como sí me tuviera la culpa.
Fuiste un sueño, ahora una pesadilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario